De repente, sin saber muy bien cómo, me vi subida a un caballo de acero y fibra, un misil amarillo que volaba a 154 (hasta lo que alcancé a contar) y sabiendo que todo el tiempo que no me paso sobre él, es tiempo perdido. De ahí la preocupación: probé y me gustó, y me pareció que los últimos tres años de mi vida habían pasado demasiado rápido y sin hacer nada. Me pareció que esa súbita inyección de adrenalina y libertad que me erizó el cuerpo, me hizo abrir los ojos.
Me hizo sentir VIVA, tanto como nunca lo había sentido; me dió ganas de hacer cosas, de plantearme cosas, de pensar en lo que realmente quiero y no en lo que debería hacer, y me sacó una pequeña parte del miedo que me atenaza el estómago últimamente, quizá porque ahora te entiendo mejor.
Me sentí bien y me di cuenta de la mierda de vida que llevo, que soy muy joven y que me estoy perdiendo un montón de cosas que no debería, y que quizá esté desperdiciando una oportunidad que no merezco, pero aún tengo demasiado miedo y eso no se puede negar.
Necesito sensaciones, pero aún no sé cuales.

1 comentario:
Y digo yo,que un día sin vermut es como un domingo sin curvas.Por eso llevaré meses a base de carajillos de J&B =(
Quizás,viendo lo lejos que queda una Ducati Monster S2 y lo cerca que está ya Diciembre me plantee el 2008 con una Hornet baratilla y de segunda mano ( y por qué no,ya de paso con el carnet,que no escarmiento xD)
Publicar un comentario