29.5.08

De la falta que me haces

Ojalá fuese más dura.

Ojalá no se me escapase esa risa cinica, atravesada, cuando miro a mi alrededor y no estas.

Ojalá no me acompañasen siempre estas ganas de gritar hasta quedarme ronca, de salir corriendo lejísimos, de arrodillarme en el marmol blanco que te aísla de mi, de adorarte como siempre lo hacía, de quedarme en tu regazo, de hablar contigo, de pensar que nunca te ibas a ir, de haberte conocido antes. De dejar de enfadarme porque me has dejado sola.

Ojalá no entendiese esas cosas que solo puede entender una mujer. Ojalá no supiera perdonarlas, ojalá no supiera amarlas.

Ojalá... Dios. Ojalá esta maldita capacidad de llorar y llorar y llorar se marchase para siempre.

Ojalá supiera dibujar lo que siento, pintar con ceniza, pero no SE. No se. No se. Y es horrible.

Ojalá no sintiese ese dolor, ojalá no tuviera que llevar puesta esta armadura que me hace doler el alma. Pero la llevo.

Ojalá pensara más lo que hago y menos lo que digo, porque al fin y al cabo qué más da.

Ojalá pudiese dejar de apretar los dientes y clavar las uñas. Ojalá pudiera saber que todo pasará, que es un mal sueño y que cuando me despierte esto no será así.

Ojalá siguiera creyendo que mis libros pueden calmar todos los miedos.

Ojalá no sintiese que me muero cada vez que te recuerdo.

Ojalá supiera qué hacer con todo esto. Maldita sea.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ojalá las lágrimas aclarasen inquietudes.
Ojalá el sufrimiento nos enseñara más cosas de una manera menos dura.
Ojalá todo fuera distinto, pero parecido.
Ojalá siguiéramos siendo Dioses.

Anónimo dijo...

Ojalá los problemas se solucionaran con un suspiro
Ojalá los suspiros curaran las heridas del corazón
Ojalá los latidos dedicados fueran para siempre
Ojalá los besos se quedaran en otro lado que no fuera el olvido
Ojalá, no tuviéramos que decir ojalá

Porque cada ojalá que se mancha en un papel, es un sueño roto o un sueño que deseamos que se cumpla

Ojalá los sueños fueran algo más que sueños sin un ojalá